Anticipada: 10€ (sólo en el ayuntamiento, horario de oficina)
Anticipada: 12€ (Aragón Tickets, + gastos de gestión)
Menores de 14 años: 50% (sólo Anticipada)
Taquilla: 15€ (precio único)
VENTA DE ENTRADAS
Anticipadas: Biblioteca Pública de Alfajarín – www.aragontickets.com
Taquilla Castillo: Desde 1 hora antes de cada concierto


Viernes 10 de julio | 21:00 h. Castillo
Mambo! Party es un espectáculo que revive la magia de los salones de baile y clubes de los años 40 y 50 con una propuesta llena de ritmo y autenticidad. Interpretado por una orquesta de mambo tradicional nacida en Zaragoza, compuesta por talentosos músicos y una carismática cantante, el show reproduce fielmente el sonido ‘vintage’ que marcó la época doradade las grandes orquestas.
El repertorio incluye clásicos inmortales de Pérez Prado, boleros cautivadores, audaces piezas de Yma Sumac y hasta el emblemático “Soul Bossa Nova” de Quincy Jones. Esta rica fusión de jazz y música afrocubana genera una atmósfera vibrante, festiva y absolutamente contagiosa.
Mambo Party! no solo es un homenaje a una era dorada de la música, sino también una celebración de la alegría, la danza y la conexión universal a través del arte. Este espectáculo promete conquistar al público con su energía arrolladora y su estilo retro irresistible.
Sábado 11 de julio | 21:00 h. Castillo
Modalidad: Música
Duración: 80 min.
Autores: Varios
Tipo de público: Todos públicos
Tonky de la Peña fundó su grupo Tonky Blues Band a principios de los años 80, forjándose una fuerte reputación en el circuito de clubs y festivales de Blues y música negra, acompañando a grandes nombres de la música americana por europa como Carey Bell, Louisiana Red y Charlie Musselwhite.
Fue miembro del grupo del legendario Jerry Lee Lewis en 1990. Realizo varias giras y grabaciones en los años 90 con el mítico guitarrista Mick Taylor, ex miembro de los Rolling Stones.
Posteriormente acompañó durante 5 años, 2000 – 2005 a Buddy Miles, un icono de la música afroamericana, del Soul y Funk, antiguo compañero de J. Hendrix y Santana, grabando con él, el disco, The Blue Side of Buddy Miles.
Recorrió con Paul Orta el circuito Texano de blues en 2006 – 2007. Ha participado en conciertos y festivales en México.
Tonky Blues Band es considerado un referente para muchos músicos jóvenes que se han confirmado profesionalmente y consideran a Tonky Blues Band, como una escuela de blues sobre el escenario.

El Castillo de Alfajarín es una de las fortalezas más importantes y mejor conservadas del valle medio del Ebro. Situado sobre un cerro que domina la localidad y la antigua ruta entre Zaragoza y Cataluña, constituye un magnífico ejemplo de arquitectura militar de origen islámico transformada posteriormente por los señores cristianos de Aragón.
La fortaleza fue construida durante el siglo XI, en época de la taifa de Zaragoza, como parte del sistema defensivo que protegía el valle del Ebro. Su emplazamiento permitía controlar las comunicaciones entre Zaragoza y la frontera oriental de Al-Ándalus.
El nombre de Alfajarín procede del árabe Al-Fajjarín, relacionado probablemente con alfareros o fabricantes de cerámica, una actividad tradicional de la zona.
En 1118, tras la conquista de Zaragoza por Alfonso I el Batallador, Alfajarín pasó a formar parte del Reino de Aragón. La fortaleza mantuvo su importancia estratégica y fue adaptándose a las nuevas necesidades defensivas de la frontera cristiana. Durante los siglos posteriores el castillo quedó vinculado a diversos linajes nobiliarios aragoneses.
Entre los siglos XIV y XV el edificio dejó de ser exclusivamente una fortaleza militar para convertirse en una residencia señorial.
La familia de los Cornel impulsó importantes reformas que dotaron al castillo de espacios residenciales, salones y dependencias palaciegas. Esta transformación explica la singular mezcla de arquitectura militar y palaciega que todavía puede apreciarse.
El castillo presenta una planta irregular adaptada al terreno y está rodeado por una potente muralla. Entre sus elementos más destacados se encuentran la Torre del Homenaje, los lienzos de muralla de origen medieval, el patio interior, diversas dependencias palaciegas añadidas durante los siglos XIV y XV y restos de elementos defensivos islámicos y cristianos.
Su posición elevada ofrece además una amplia panorámica sobre la vega del Ebro y los Montes de Alfajarín.
El castillo es de propiedad privada y no tiene un régimen de visitas tan amplio como otras fortalezas aragonesas. Sin embargo, su silueta domina el paisaje de Alfajarín y constituye uno de los referentes patrimoniales más importantes de la comarca Central de Zaragoza.
El Castillo de Alfajarín resume más de mil años de historia: fortaleza musulmana de la taifa de Zaragoza, enclave estratégico tras la conquista cristiana, residencia nobiliaria aragonesa y testimonio de la evolución de la arquitectura militar medieval.
Dentro de su casco urbano se levanta la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, una de las pocas en las que se puede establecer una cronología completa en cuanto a sus etapas constructivas. Así, sabemos que en el siglo XII se consagra como iglesia la mezquita zagrí. En el XIII se remodela la mezquita dándole aspecto de templo cristiano mediante el añadido de un ábside románico de tapial de yeso, mismo material de la mezquita. A finales del XIV se levanta un edificio mudéjar con hastial y torre profusamente decorados con labores de lacería. En el XV se reconstruye el cuerpo superior de la torre y se levanta la galería de arquillos. Finalmente, en el siglo XVIII se produce una profunda reforma barroca que afecta al hastial y al interior de la iglesia.
Según Javier Peña, arquitecto que ha llevado a cabo su restauración, el muro de tapial de yeso que se conserva en el muro sur del tramo de los pies sería el único resto que se mantiene de la primitiva mezquita islámica sobre la que se levantó más tarde el templo cristiano.
De la primera etapa constructiva del siglo XIII en estilo románico se mantiene visible al exterior el ábside de la cabecera.
Responde a la tipología de las portadas levantadas en las primeras iglesias construidas en el valle del Ebro tras su reconquista, lo que permite fecharla en torno a 1230, dada su similitud con la aparecida en la Iglesia de Zuera, pudiéndose aventurar que aquél primer templo respondiese a la misma estructura de este último.
La portada cierra en arco de medio punto de tres arquivoltas en piedra sillar con decoración de agramilado mudéjar, arco que apoya en una sencilla imposta corrida sustentada por triple pilar adosado.
Se compone de una sola nave cubierta por tres tramos de bóvedas de crucería estrellada y cabecera con tramo recto muy prolongado y remate en forma pentagonal, cubierta también con bóveda estrellada.
La portada se sitúa en el lado de la epístola y está compuesta por cuatro arquivoltas de ladrillo en derrame con arco levemente apuntado.
El exterior es muy compacto y refleja la forma interior acusando contrafuertes en todas las aristas y en correspondencia con los arcos transversales.
La torre, de planta cuadrada, se adosa a los pies en el lado de la epístola: consta de un primer cuerpo ciego y otro superior con un vano en cada lado, con remate octogonal y chapitel piramidal.
Situada en el extremo occidental del núcleo, era la primitiva salida hacia Zaragoza.
Es una antigua puerta fortificada compuesta por un doble arco ojival de ladrillo con una ranura intermedia. En los laterales se apoya en dos potentes machones de mampostería, con argamasa de cal y barro; uno de ellos corresponde, por sus dimensiones, a los restos de un torreón defensivo.
Se trata de una pila rectangular de grandes dimensiones: unos 7 m de longitud por 3 de anchura, y una altura de unos 80 cm. Está realizada en mapostería, enlucida con cemento, con el remate inclinado hacia el interior del vaso para facilitar el lavado.
Está parcialmente cubierta en su extremo derecho por un tejado a dos aguas, sobre armadura de parhilera reforzada en su frente por un pendolón. La cubierta apea en sendos muros de obra por dos de sus lados, mientras que el tercer frente está sustentado por tres pilares cuadrangulares.
La ruta propuesta sube por el estrecho y encajado barranco Rancavites hasta Los Agudos (328 y 331 m), Desde aquí se sigue por una divisoria que formó parte del frente bélico de la Guerra Civil Española (1936-1939), con numerosas trincheras, parapetos y nidos de ametralladoras hasta la posición del Primoral (373 m), con su característico bunker bajo el vértice geodésico.