Jarque de Moncayo

24 > 26 de julio

Jarque de Moncayo

Viernes 24 de julio | 22:30 h. Castillo

SUERTE QUINTERO: Ya nunca tengo hambre

Modalidad: Teatro-Danza
Duración: 70 min.

Autora: Suerte Quintero
Tipo de público: A partir de 10 años

Partiendo del TCA que atravesó su adolescencia, María se cuestiona la persecución incesante de la belleza y revive todas las veces que ha sobrepasado los límites de su propio cuerpo y sus emociones en un intento desesperado de encajar en aquello que creía que la mirada masculina percibía como deseable.
Ya Nunca Tengo Hambre habla de la necesidad de amar y ser amados.
Es un empacho de ironía para purgar lo que ya no se puede llorar.
Un intento de colectivizar el dolor.
Una confesión.

Dirección: Anna Sarrablo
Intérprete: Suerte Quintero

Sábado 25 de julio | 22:30 h. Castillo

ALEX GARBER

Modalidad: Música
Duración: 80 min.
Autor: Alejandro Elías
Tipo de público: Todos los públicos

El exlíder de la disuelta banda aragonesa Mister Hyde, tiene ese punto reivindicativo del «yo» que poseen –casi– todos los primeros álbumes de los artistas que dejan atrás un grupo y que corren el riesgo de reinventarse y comenzar una nueva etapa en solitario. La catarsis por la que apostó Elías en la decena de canciones que conforman Alma norteña tenía poco que ver con la descarga de adrenalina, el salto con el brazo en alto haciendo el signo de los cuernos o el desgañite vocal.

Con Vida Stereo dió un giro de 180º a su discurso y se embarcó en sonidos plenamente sintetizados y con ambos ojos puestos en la década de los 80, canciones eléctricas y pasa de la luz del día a la oscuridad de la noche. Con referencias e influencias que podrían ir desde Kate Bush hasta The Killers, desde Morrissey hasta Editors, desde Soda Stereo o los primeros Héroes Del Silencio hasta Viva Suecia.

Ahora llega Consejo de estilo, su último trabajo, lo que podría ser un resumen perfecto de la propuesta de Alejandro Elías como individuo, la personificación de su ideario. Sigue presentes Morrisey, Robert Smith, Cerati, Bono y otros tantos. Su voz se ha suavizado con los años. Consejo de estilo es una colección de canciones coherentes con su autor y estribillos trabajados con las grietas de cien arrugas. Se puede ser viejo siendo joven pero no lo contrario.

Domingo 26 de julio | 22:30 h. Castillo

MARIANO LAVIDA: La magia de Lavida

Modalidad: Magia
Duración: 70 min.

Autor: Mariano Badía
Tipo de público: Todos los públicos

Espectáculo de Magia de Cerca, una experiencia muy impactante e inolvidable en la que Mariano Lavida es especialista y uno de los pocos artistas que hay en el panorama español que trabajan esta modalidad, en la que el Imposible y la Potencia no tienen comparación con ningún otro estilo de magia.

Un salto de calidad, de Imposible y de Ilusionismo para un aforo mayor y no dejar a nadie indiferente. Adaptando la cartomagia para llegar a más gente, Mariano crea una burbuja de magia y buen rollo altamente adictiva que nadie se puede perder.

Mariano Lavida, cartomago profesional desde hace más de 15 años, triunfó en Televisión con tan solo 24 años de edad, lo fichó Mediaset España y durante dos años lo vimos en la tele y en los escenarios de todo el país. Tras un parón profesional, vuelve Mariano Lavida para sorprendernos con un nuevo show, algo muy especial, su creación de estos años de estudio y profundización.  Vuelve en Aragón, su tierra, y concretamente en el mundo rural, lugar de donde viene.

El municipio zaragozano de Jarque de Moncayo se encuentra a unos 96 km de la capital, en la Sierra de la Virgen (Sistema Ibérico), en el valle del río Aranda. El núcleo urbano de Jarque de Moncayo se sitúa a orillas del río Aranda, sobre un macizo rocoso se levantan las ruinas de su castillo, cuya construcción es atribuida a Lope Fernández de Luna a mediados del siglo XIV tras la Guerra de los Dos Pedros contra Castilla. En torno a la fortaleza se localizan los caseríos, formando calles que suben hacia el castillo, ganando altura. Según algunos historiadores, el origen de Jarque puede proceder de Xarque (exariñ o exárico: vasallo o colono mudéjar). Según Zurita, ya existía Jarque bajo el nombre de Siarchum en el año 1147. Entre los años 1254 y 1270, Jarque se documenta como villa de realengo, encuadrada en un régimen de tenencias, evolucionando hacia un sistema de caballerías de honor.

En el año 1273, se inicia la transición del régimen de tenencia hacia la de señorío, cuando Jaime I concede la villa y castillo de Jarque a Ferricio de Lizana. En el año 1285 Guillén de Alcalá, señor de Jarque, reclama la villa de Aranda, y en 1827 el monarca ordena la restitución del catillo y su población a Pedro de Alcalá, señor de Ayerbe. En el año 1290 el rey asigna la villa a Juan Ximénez de Urrea por nueve caballerías, permaneciendo bajo realengo mediante honores. En el año 1384, Pedro IV enajena por 52.000 florines de oro, como consecuencia de la ejecución de una sentencia arbitral dirimida sobre el castillo y villa de Borja, a Toda Pérez de Luna, cónyuge de Ximénez de Urrea. Jarque a través de los Alcalá engrosaría el patrimonio hereditario de los Fernández de Luna. Con todo ello, se afianza un modelo típico de señorialización, consolidándose a los Fernández de Luna en Jarque y a los Ximénez de Urrea en Aranda.

Castillo

El Castillo de Jarque de Moncayo es una de las fortalezas medievales más singulares de la provincia de Zaragoza, situado sobre un espolón rocoso que domina el casco urbano y el valle del río Aranda, su silueta constituye uno de los elementos más característicos del paisaje de esta zona del Moncayo.

Las primeras referencias documentales de Jarque aparecen en 1147 bajo el nombre de Siarchum, aunque investigaciones recientes sugieren que pudo existir una fortificación anterior de origen altomedieval e incluso dataciones que apuntan a elementos constructivos del siglo IX.

La fortaleza que hoy conocemos fue levantada principalmente durante el siglo XIV por Lope Fernández de Luna, una de las figuras más influyentes de la nobleza aragonesa. Su construcción se relaciona con el contexto de conflictos fronterizos entre Aragón y Castilla, especialmente tras la Guerra de los Dos Pedros, cuando muchas fortalezas aragonesas fueron reforzadas para garantizar la defensa del territorio.

Durante décadas perteneció a la poderosa familia Fernández de Luna, que transformó el castillo no solo en una estructura defensiva, sino también en residencia señorial. Posteriormente pasó a manos de los Urrea y más tarde de los Condes de Aranda, quienes realizaron diversas modificaciones adaptándolo a nuevas funciones residenciales y administrativas.

El castillo presenta una planta trapezoidal de aproximadamente 25 por 30 metros y se adapta perfectamente al relieve natural del terreno. Está construido principalmente en mampostería reforzada con sillares en esquinas y puntos estratégicos, netamente mudéjares, una técnica habitual en las fortificaciones aragonesas de la época.

Uno de sus rasgos más característicos es la presencia de torreones en las esquinas y una poderosa estructura amurallada que aprovechaba las defensas naturales del cerro. La puerta de acceso se situaba en altura, dificultando posibles asaltos y aumentando su capacidad defensiva.

Su estilo muestra una interesante mezcla entre arquitectura militar gótica y elementos mudéjares, reflejando la convivencia de influencias culturales que caracterizó al Aragón medieval.

Su ubicación permitía controlar visualmente gran parte del valle del río Aranda y las rutas de comunicación entre distintas zonas del Sistema Ibérico. Esta posición estratégica convirtió a Jarque en un enclave fundamental dentro del sistema defensivo del antiguo Reino de Aragón.

El castillo formó parte de una red de fortalezas que articulaban el territorio aragonés en una época marcada por tensiones fronterizas, conflictos nobiliarios y disputas de poder entre linajes.

A pesar de su enorme valor histórico, el castillo sufrió un largo proceso de deterioro y durante años estuvo incluido en la Lista Roja del Patrimonio por su estado de conservación. Diversas actuaciones de consolidación y restauración han permitido frenar parte de su degradación y hoy constituye uno de los principales referentes patrimoniales de la Comarca del Aranda y un testimonio excepcional de la arquitectura militar señorial de Aragón.

Puntos de interés:

Centros de interpretación de la Naturaleza “Guayén”, Biblioteca Moncayo y Los lavaderos.

 

Ruta naturaleza:

La chopera, Fuente de Guayén, Sendero de la Vía Verde, Cueva de Ludón.

 

Paseo hasta “La tejera”:

Paseo hasta “La Tejera”, Mural de cerámica, Nevera “El Pingón”, El olivo “la virgen”, El cabezo “del Diablo”, Cerámica en el cementerio y “La Tejera”

 

Ruta edificios religiosos:

Peirón de la Virgen del Pilar, Ermita de la Virgen del Rosario, Ermita de la Virgen de la Soledad, Iglesia de la Presentación de Nuestra Señora y Ermita de San Sebastián.

 

Ruta Medieval:

Arco de la Villa y Castillo de Jarque.

¿Conoces el resto de Castillos?